PacKaging: las empresas empiezan a preocuparse por él

El Packaging se utiliza cada vez más para transmitir información al consumidor y es en ese aspecto en lo que más ha ido evolucionando hasta convertirse en la “carta de presentación” de los productos, así como una herramienta fundamental para las marcas a la hora de posicionarse ante los consumidores. El packaging de un producto es el primer contacto con el consumidor y su objetivo es seducirlo y lograr esa venta.

A continuación, os dejamos un pequeño extracto con las predicciones que Mintel ha preparado sobre el packaging para 2018:

El packaging empieza a tener conciencia:

El packaging de los productos que consumimos es una de las principales fuentes de desechos y a medida que los consumidores se vuelven más sensibles con el medio ambiente también lo va haciendo el diseño del mismo.

Se espera que en un futuro cercano se vaya dotando al packaging de conciencia y mostrar al consumidor que nos es simplemente basura, se trata de dar a conocer sus beneficios y el valor que aporta al producto que contiene.

La experiencia se extiende al packaging en ecommerce:

El proceso de venta en ecommerce no finaliza hasta que el paquete llega a su consumidor final por lo que el cómo se presenta el producto y el cómo llega a casa es crucial, ya que el paquete que contiene el producto que hemos comprado se convierte en la primera imagen que tenemos del producto y no  siempre es la mejor actualmente, es por esto por lo que se prevé que las compañías comenzarán a prestarle cada vez más atención para mejorar la experiencia de compra. Para ello las compañías diseñarán también el paquete que el repartidor nos llevará a casa.

La nueva era del novedoso “clean label”:

El “clean label” (“etiqueta limpia“) se va convirtiendo en un tema cada vez más importante en la industria alimenticia: Desde la asociación de consumidores de Hamburgo se ha ido reivindicando desde hace mucho tiempo que en los alimentos se renuncie a los potenciadores artificiales del sabor así como a los conservantes y los colorantes. La “etiqueta limpia” es un elemento que se ha empezado a poner de moda recientemente y con mayor presencia en supermercados como resultado de la creciente preocupación de los consumidores por los ingredientes de los productos de consumo.

El packaging asume su peso en la contaminación

Las marcas empiezan a tomar conciencia de la inmensa cantidad de plásticos que acaban en ríos y océanos, y de la escasa efectividad de las campañas de concienciación ciudadana en este ámbito. Por ello se está empezando a trabajar en modelos basados en los principios de economía circular, en los que el packaging será un elemento siempre en uso, pasando así de reciclar a reutilizar.

 

Fuente: Puro Marketing

Deja tu comentario